6 de mayo de 2026. La empresa de restauración colectiva Serunion ha reducido un 32% el desperdicio alimentario desde 2021, según datos de su última Memoria de Sostenibilidad, en un contexto marcado por la entrada en vigor de la Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario.
La compañía establece como objetivo una reducción del 50% de los residuos alimentarios para 2030, un umbral del que la compañía asegura haber alcanzado ya más de la mitad.
Además de sus resultados internos, Serunion trabaja con empresas, centros educativos y centros sanitarios de forma personalizada en la mejora de sus indicadores de sostenibilidad mediante herramientas de medición, análisis de datos y optimización de procesos, con el objetivo de reducir la huella ambiental y adaptarse a las nuevas exigencias legales.
El foco de la compañía es desarrollar proyectos directamente en las instalaciones de sus clientes, estableciendo alianzas que les permitan acompañarles en el cumplimiento de sus objetivos, adaptarse a sus necesidades específicas e integrar soluciones con impacto real en su operativa diaria. En este marco, destacan iniciativas como el proyecto de residuo cero en el Hospital Virgen del Rocío, que ha logrado reducir un 20% el desperdicio alimentario y ha sido reconocido en el Congreso de Hostelería Hospitalaria. Asimismo, el Proyecto Aqcua, implantado en más de 280 colegios, promueve la reutilización del agua sobrante en comedores escolares, siendo distinguido con el premio a “Mejor concepto de restauración en colectividades” en los Hostelco Awards 2024.
La estrategia de la compañía combina formación, acuerdos con proveedores y soluciones tecnológicas. Entre ellas figura Wastio, la herramienta propia que permite medir excedentes en tiempo real en cada restaurante, cafetería o comedor y ajustar la producción, junto a sistemas de pedido anticipado o de control de la cadena de frío.
La empresa también impulsa un programa de sensibilización dirigido a empleados/as, comensales y estudiantes para fomentar hábitos de consumo responsables llamado SALVAR. “La prevención del desperdicio alimentario es un reto colectivo. La tecnología permite medir, pero el cambio de hábitos es clave para lograr resultados sostenibles en el tiempo”, afirma Tatiana Pérez de Acha, directora de RSC de Serunion.
En paralelo, aplica medidas de aprovechamiento de excedentes como la venta de platos no servidos a precio reducido colaborando con Too Good To Go desde 2019, o la donación a entidades sociales como el Banco de Alimentos u Oreka.
Estos avances forman parte de la última Memoria de Sostenibilidad de la compañía, en la que se detallan las principales líneas de actuación y resultados en materia ambiental y social.